Una visión "aterrizada" de la historia de la
AVIACION VIRTUAL EN COLOMBIA
La historia de la Aviación Virtual en Colombia, que entre otras cosas se sigue construyendo actualmente, la voy a dividir en dos etapas. La primera hasta antes del año 2.000 y la segunda, desde ese año hasta nuestros días. En éste momento, vamos a centrarnos solamente en la primera etapa.
Aunque los primeros programas sobre simulación de vuelo para PC, llegaron a Colombia hacia finales de los años 80, el punto de partida de la aviación virtual se da en Bogotá a lo largo del segundo semestre de 1.996, asociado a una serie de circunstancias (5 si mal no recuerdo) bien particulares que se fueron presentando una tras otra y que revisaremos a lo largo de este recuento.
Sin duda alguna uno de los primeros nombres asociados a esta historia, es el de Enrique Alvarado, publicista y comunicador, amante de la aviación, quien aburrido de volar sobre territorio norteamericano, decidió aprender el arte de diseñar aeropuertos y en general de diseñar escenarios para el simulador de vuelo, con el objetivo fundamental de poder volar sobre nuestro país, en condiciones de gran realismo, cosa que no sucedía hasta ese entonces. Recordemos que las primeras versiones del simulador tenían "escenarios" totalmente planos.
El escenario de "Kike", como se le conoce entre sus amigos, se comenzó a vender desde agosto y septiembre del año 1996, en un disquete de 3.5, el cual se podía instalar en la versión 5.1 del Flight Simulator. Recuerdo que el instructivo que Kike entregaba -a todo feliz comprador del primer escenario colombiano-, eran unas fotocopias argolladas y con un acetato transparente donde se podía leer: Escenario -Colombia - para Microsoft Flight Simulator - (versión CD Rom únicamente). Debajo de la foto de una Cessna 182 RG, se continuaba leyendo, Manual de Referencia, versión 1.0 Derechos reservados, Enrique Alvarado 1.996
La sola lectura inicial de la presentación que contenía el citado manual, generaba de por si, una gran emoción al lector y piloto virtual incipiente, quien por lo general no se saltaba un solo renglón del instructivo y trataba de seguir letra a letra las instrucciones, que de por sí, ya hacían despegar al lector sin necesidad de prender motores.
Entre otras cosas el manual, traía 5 planes de vuelo para dos diferentes tipos de avión: el Cessna 182 RG y el modernísimo Learjet 35A, lo mismo que la lista de aeropuertos, sus frecuencias, las siglas, lo mismo que los VOR y los NDB, junto a unos sencillos pero importantes mapas, muy útiles para quienes no tenían cartas de navegación de Colombia, que eran la mayoría de pilotos virtuales de la época.
En el mismo manual, se indicaba los cuidados que se debían tener al volar sobre nuestro territorio, pues de pronto las montañas que se observaban de baja altura se nos crecían, generando fatales accidentes; por ello recomendaba volar siempre por encima de 12.000 o 14.000 pies de altura. Para Kike, era un gran placer volar a Girardot, para comer viudo de pescado virtual, cada vez que las condiciones, no solo meteorológicas si no de trabajo, se lo permitían. Se divertía "paisageando", o sea, viendo los bellos paisajes, de esa ruta para vuelos visuales.
Esa primera circunstancia, comenzó a ofrecer una mayor aproximación de realismo al piloto que volaba sobre nuestro territorio, pues ese escenario colocaba las pistas en la dirección y altura correcta, con las radioayudas y sus frecuencias que eran. Los primeros pilotos virtuales que compramos ese escenario, además de compartir el placer de volar sobre Colombia, teníamos además, la promesa de recibir sin costo la versión 2.0, la cual contemplaba otros 25 aeropuertos adicionales, a los 41 que ya potencialmente podíamos volar.
Junto a Enrique Alvarado, su gran amigo Mauricio Rozo, se encargaba por su lado de construir o reconstruir los primeros aviones que voló SCADTA en Colombia y esos mismos, que meses después comenzaron a volar sobre el territorio virtual de Colombia V1.0.; me refiero a los Junkers F-13 y al Dornier-Wal. Igualmente Mauricio rescató un C-47 de la FAC, un DC-4 de Avianca, un DC-6 de LAC. Con lo anterior, los pilotos de la época ya podíamos volar en Colombia y con aviones que vimos y que inclusive, hasta viajamos en ellos.
Una segunda circunstancia, se asocia al nombre de Augusto Ilian, quien desarrolla la primera página que tuvo Colombia en Internet, sobre el Flight Simulator y que se llamó El Club de Fanáticos del Simulador de Vuelo. Por esa época, Kike le colaboraba a Augusto (ingeniero de Sistemas) en la parte de diseño grafico de los servicios que ofrecía relacionados con Internet. Por esos días también, aparece Santiago Izquierdo, para dar apoyo al mercadeo y comercialización de los servicios de Cybercol y con la grata coincidencia de ser también piloto virtual, con una ya larga experiencia al volar desde años atrás con los primeros simuladores de vuelo, los cuales no manejaban texturas y nada parecido a lo que conocemos hoy en día. Eran las versiones de los primeros programas de simulación de los años 80's.
La página en Internet de Augusto Ilian, comenzó a llamar la atención de propios y extraños y a generar un sitio de encuentro y participación muy importante, que para ese tiempo, era la única opción para compartir las dudas o dificultades sobre el simulador de vuelo en Colombia. Las había en Estados Unidos y España.
Una tercera circunstancia, fue la reunión que tuvo Kike Alvarado, Augusto Ilian, Jose Arrieta y Mauricio Rozo, con Jose Clopatofsky, quien en condición de Director de la Revista Motor y gran aficionado a la aviación, se comprometió y en efecto así lo hizo, de ayudarles con unas notas en la revista y en el mismo periódico El Tiempo, ejemplo que siguió la sección de computadores del periódico y otros medios más.
Así las cosas, se tenía ya un importante caldo de cultivo para que todos los lectores del medio de comunicación más importante de Colombia y unos miles de cibernautas que utilizaban Internet en esa época, conocieran el gran proyecto de la incipiente aviación virtual en Colombia.
Una cuarta circunstancia sumada a las anteriores, fue Compuexpo 96, la tradicional feria de computadores que se realizaba en Corferias en el mes de Octubre. Sin duda, estar en esa feria era una gran oportunidad para vender a Colombia 1.0 y una oportunidad para promover la vinculación de nuevos miembros al Club de Fanáticos del Simulador del Vuelo.
En contactos con Colomsat, se logró un acuerdo para ofrecer a precios especiales, el acceso conmutado a Internet para los miembros del Club de Pilotos y ese a la vez, esto se convirtió en un super-gancho para vincular a nuevos miembros al Club. En ese desarrollo de hechos, además del ya, muy bueno paquete de Internet y afiliación al Club, nos permitieron tener presencia en el propio stand de la más importante empresa de acceso a Internet del momento.
A lo largo de esa Feria, el rugir de los motores llamaba la atención de todo el mundo y ese "espectáculo" atrajo a todos los compradores de Colombia 1.0, de clientes de acceso a Internet para Colomsat y hasta de los clientes de servicios de Cybercol. En síntesis un éxito en tres dimensiones, que supero todas las expectativas.
La quinta circunstancia fue el lanzamiento de la versión 2.0 del escenario de Colombia, con algunas correcciones a errores de la versión 1.0, hecho que se sucede en las instalaciones de Aeroandes, en Guaymaral y promovida lógicamente desde Compuexpo 15 días antes.
La Escuela de Aviación de los Andes, Aeroandes, pertenecía a unos primos de Santiago Izquierdo y gracias a ese vínculo, se facilitó el hangar más grande de la escuela para hacer dicha reunión, la cual reunió a más de 100 personas, las cuales quedaron prácticamente pre-registradas para formar la naciente aerolínea virtual, que se denominó Líneas Aéreas Virtuales de Colombia, más conocida por su sigla como AEROCOL; ésta aerolínea fue la primera en Colombia y Suramérica, siguiéndole los pasos a la InterWorld Airways (IWA), creada en los Estados Unidos en 1.995.
El éxito de AEROCOL no solo se dio por el liderazgo de Augusto Ilian, su primer Presidente, sino por la riqueza del contenido del sitio Web que se montó con el apoyo y diseño de Kike Alvarado. Allí se tenía la posibilidad de participar en la lista de correo, de aprender trucos sobre el simulador, de formular preguntas y obtener respuestas, bajas aviones y otras adiciones, de participar en reuniones presénciales y hasta de tener visitas dirigidas a instalaciones de interés para un piloto de virtual.
Para ese entonces, el número de pilotos registrados superó las 400 personas en Colombia y otros países de la región. Con el paso del tiempo, en Aerocol aparecieron las regionales de Antioquia y el Valle del Cauca, quienes querían hacer las mismas actividades de Bogotá.
Para la consolidación de AEROCOL, un factor clave, fue la aparición del Flight Recorder o caja negra, de Adam Szofran, programa que permitió grabar los vuelos realizados en el simulador de vuelo y junto a éste programa, el VISOR, software desarrollado por nuestro compatriota Germán Pardo (ingeniero de sistemas de Telecom), el cual permitía hacer el análisis detallado de la caja negra de los vuelos realizados por cada uno de los pilotos de la aerolínea.
Para ese momento, apareció la especialidad en Aerocol, de los analistas de las cajas negras o Jefes de Pilotos, quienes revisaban los vuelos regulares y los de ascenso en la aerolínea. Entre los nombre de esos especialistas, recuerdo los de Ricardo Tunjano y de Juan Carlos Rocha, entre otros, quienes amablemente le indicaban al piloto, los logros o errores que se habían tenido en sus respectivos vuelos.
Antes de ese momento, todos los pilotos virtuales volábamos aislados del mundo, cada uno pensando que nadie más en el planeta, disfrutaba con tanto como nosotros de la pasión de volar, pero los primeros eventos del 96 y 97 nos demostraron todo lo contrario. Había mucha gente que compartía la misma afición a volar y eso lo hizo más especial.
Para conocer algunos detalles, que mejor que escuchar a algunos de sus propios protagonistas, contar el parte de esas historias personales, donde las esposas y novias (mejor conocidas en el argot virtual como copilotos) se convirtieron en el mayor dolor de cabeza de esos primeros pilotos virtuales, apasionados por volar sin despegarse de sus computadores.
Con lo anterior, se cierra el primer capítulo de la Historia hasta 1.999
El segundo capítulo, que se inicia a partir del año 2.000 y que además, se sigue escribiendo actualmente, es el relacionado con el vuelo que se realiza bajo el control de tránsito aéreo (ATC) y donde se crean y consolidan dos grandes organizaciones mundiales que desarrollan productos y servicios especializados para miles de pilotos virtuales y que veremos con detalle un poco más adelante. Otra parte del segundo capítulo, será la relacionada con la creación de gran cantidad de aerolíneas virtuales en Colombia, pero de esa historia serán muchos de ustedes quienes ayudarán a escribirla.
Recordemos si, que el sueño del hombre ha sido siempre volar, de llegar más lejos y nosotros somos privilegiados en alguna medida, por que lo hacemos todos los días y por ello, sentimos una gran satisfacción vuelo tras vuelo. Para nosotros más que un juego o una diversión, es una pasión que en muchos casos trasciende de la virtualidad a la realidad y el resultado es una licencia de piloto acreditaba por la Aeronáutica Civil Colombiana.
Bienvenidos a seguir escribiendo la historia aterrizada de la aviación virtual en Colombia.
|